DEFINICIÓN:
El tabique nasal es la pared que separa los dos orificios nasales. Está compuesto por hueso y cartílago y cuando no está recto puede causar problemas respiratorios, ronquidos e incluso apnea del sueño.
La septoplastia es la cirugía para reparar un tabique nasal desviado o dañado por causas no naturales.
DESCRIPCIÓN DEL PROCESO:
Generalmente la septoplastia tiene lugar bajo anestesia general, aunque puede hacerse también con anestesia local, dependiendo del paciente. Suele durar entre 60 y 90 minutos y no requiere ingreso hospitalario.
El cirujano reparará el tabique nasal a través de un corte en el interior de la nariz y lo sostendrá con suturas, férulas y/o compresas.
ANTES DE LA INTERVENCIÓN:
El paciente debe someterse a una valoración previa para evaluar su caso y las características concretas de la intervención.
Además, los pacientes deberán someterse a un estudio pre-operatorio que incluye analítica de sangre, electrocardiograma, etc.
Por otra parte, si usted padece alguna enfermedad crónica o toma habitualmente medicamentos, sobre todo anticoagulantes, debe comunicárselo al cirujano antes de la intervención.
DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN:
Los pacientes abandonan el hospital con la nariz taponada para evitar hemorragias nasales. También es posible que tengan una férula para fijar la nueva posición del tabique. Estos elementos deben conservarse aproximadamente 36 horas tras la intervención.
Durante la primera semana los pacientes deben guardar reposo moderado y evitar los movimientos bruscos o esfuerzos que puedan perjudicar su recuperación, por ejemplo sonarse la nariz.